Impulsando al Tercer Sector: El valor de una Formación Integral

Mtra. Sandra Lucía Oaxaca Torres

Oficial de Capacitación

Las Organizaciones de la Sociedad Civil, Fundaciones, Asociaciones, así como las ONG, definen sus ideales en lograr un equilibrio y equidad en la sociedad. Su labor es abordar aquellas problemáticas sociales, educativas, culturales, alimentarias, de salud, ambientales, legales, etc., que afectan a la población más vulnerable, y que no son asistidas por las entidades gubernamentales de manera efectiva, generando un cambio positivo y alternativas de desarrollo que promuevan el bienestar de la comunidad.

Ante la inestabilidad social que actualmente aqueja al mundo en general, el desbalance económico y los estragos de la globalización, el tercer sector tiene que sumar un esfuerzo aún mayor, su papel está siendo pieza clave en generar un motor de apoyo y de estabilidad. Ahora su importancia es reconocida al aportar cambios significativos en el contexto social a través de sus actividades altruistas.

Detrás de la laboral que caracteriza al tercer sector, se encuentra un equipo de personas trabajando día a día por cumplir los objetivos, enfrentando diversas problemáticas tanto internas como externas, de financiamiento y formativo, además de un entorno cada más complejo, que en algunas ocasiones frena su desarrollo.

Por lo tanto, el impulso que necesita el tercer sector, además del apoyo financiero, es una mayor participación social, así como una sólida base formativa. Esto incluso es un motivo para reinventarse ante las necesidades que demanda su entorno, garantizando que los servicios que presta sean más eficientes, y en cierta medida, frenar la problemática que los atañe.

Pero ¿cómo iniciar este proceso formativo?, primeramente, hay que considerar que cada organización, fundación, etc., es diferente, con enfoques, características y necesidades particulares. Por esta razón, un programa de formación integral debe ser adaptable, aunque con objetivos en común. Se recalca que no solo se habla de un requerimiento sino de una acción planificada. Por lo tanto, antes de implementar una capacitación, es fundamental hacer un análisis para detectar cuáles son las necesidades educativas del equipo y/o del personal, y que competencias se van a desarrollar. De esta manera, se establecen tres ejes en la estructura formativa: cumplir los objetivos, adaptabilidad de los aprendizajes y una base metodológica.

Para estructurar el plan de formación con los tres ejes, se deben considerar modelos pedagógicos que respalden el adecuado desarrollo de las capacitaciones. Los modelos ofrecen un marco teórico-práctico que aporta aprendizajes significativos y permiten la adaptación estratégica de los contenidos, así como el desarrollo adecuado de la didáctica y del esquema educativo. A la par se implementarán modelos de evaluación que permitan medir el impacto y generar planes de intervención. Estos modelos ayudarán a detectar áreas de oportunidad y a fortalecer las habilidades ya existentes.

El papel de los facilitadores e instituciones que llevan a cabo la investigación, el desarrollo y la impartición de estas capacitaciones deben mantener una línea sustentada en la práctica y la experiencia, en valores y en una profunda empatía hacia la posición del tercer sector. Además, deben mantener una responsabilidad social y ética, ya que, de manera indirecta también son parte de la contribución a la mejora de las condiciones de la sociedad.

Cabe destacar que el compromiso de implementar la formación en el tercer sector es en gran medida su responsabilidad. Visualizarla como un proceso continuo, que siempre debe estar presente, aportando valor e innovación a su servicio, brindando respuestas a sus actividades y fortalecimiento de la organización. Una buena gestión de recursos permitirá mantener una capacitación constante, ya que en este sector se vive en un ciclo de trabajo y cambio, estar al día es fundamental para su práctica.

En Dakshina impulsamos la cultura de la formación continua, y reconocemos la labor de cada una de las organizaciones con la que trabajamos. Las acompañamos en cada paso de su proceso de crecimiento, aportando herramientas de aprendizaje para que logren sus metas y generen impactos sustentables a corto y largo plazo. Como parte de este plan de fortalecimiento, contamos con el Diplomado en Aspectos Contables y Fiscales, el cual permite adquirir conocimientos específicos para una adecuada gestión fiscal y contable, en un marco normativo actualizado, así como en un ambiente de transparencia, y sólidos valores.

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